PREOCUPAN
LAS EJECUCIONES
DEL NARCO EN SUDCALIFORNIA
- A pesar de que las autoridades lo niegan, la “versión
social” afirma lo contrario
- Altos índices de drogadicción acaban con la vida de jóvenes
Aún cuando autoridades estatales
han negado que el narcotráfico haya sentado sus bases para operar con impunidad en Baja California Sur, existe una “versión
social” que afirma lo contrario, opinó el pre candidato del Partido del Trabajo a la gubernatura, Alfredo Porras Domínguez.
En coincidencia con las
afirmaciones de Porras Domínguez, el senador Rodimiro Amaya Téllez dijo que los más afectados por este mal han sido los jóvenes
sudcalifornianos, al tiempo de lamentar el asesinato del agente ministerial Eduardo Fernández Oyorzábal, ocurrido el anterior
viernes en la mañana en lo que se presume, fue un ajuste de cuentas entre mafiosos.
Alfredo Porras Domínguez,
indicó que en sus visitas domiciliarias, una de las principales preocupaciones que le han manifestado los habitantes de Baja
California Sur es precisamente la impunidad con la que operan bandas de narcotraficantes, principalmente distribuidores de
drogas. “Ustedes se sorprenderán sobre el impresionante número de tienditas que hay en Los Cabos”, dijo
a los periodistas durante una reunión.
En lo que va de este año,
han ocurrido tres atentados perpetrados por grupos de sicarios con armas de uso exclusivo del ejército en la entidad. En el
primero de ellos, el mes de febrero fue asesinado en Los Cabos un sujeto no identificado. El 12 de marzo pretendieron ultimar
al comandante de la Policía Ministerial en Ciudad Constitución y, finalmente, el viernes anterior fue asesinado el agente
Ministerial Eduardo Fernández Oyorzábal.
Al igual que el problema
de consumo de drogas, el pre candidato del PT a la gubernatura comentó que se ha incrementado el número de los llamados “centros
de rehabilitación para alcohólicos y drogadictos”, situación a la que “el sector salud cierra los ojos”.
Agregó que en su campaña rumbo a la gubernatura ha visitado ya 17 mil domicilios y “casa por casa nos han pedido que
acabemos con la drogadicción y eso dado a que el narco no respeta ni credos ni estratos sociales”.
Por su parte, el senador
Rodimiro Amaya Téllez se ha pronunciado por elevar penas a personas que participen en la delincuencia organizada en todos
los órdenes, “incluyendo sicarios, matones, distribuidores de drogas y los que las producen”.